Un espacio para descubrir y experimentar la música con autonomía, creatividad y juego.
A partir de los tres años, los niños ganan autonomía y curiosidad, y tienen muchas ganas de explorar y descubrir por sí mismos.
Las sesiones están pensadas para que puedan vivir la música de forma activa, a través del juego, el movimiento, la voz, los instrumentos y la creatividad, en un espacio tranquilo donde cada uno pueda expresarse y participar a su propio ritmo.
Para niños de 3 a 4 años acompañados de un adulto de referencia.
En esta propuesta, los niños continúan participando con el acompañamiento del adulto, favoreciendo así la continuidad del vínculo y la conexión entre ambos.
El acompañamiento del adulto sigue teniendo un papel importante en esta etapa. Muchas familias valoran poder seguir compartiendo este espacio con sus hijos, viviendo la música juntos y acompañándolos en los nuevos descubrimientos.
Exploramos diferentes maneras de hacer y vivir la música a través de:
Las actividades parten del juego y de la experimentación, dejando espacio para que los niños puedan probar, repetir, inventar y descubrir.
Las experiencias musicales pueden favorecer diferentes aspectos del desarrollo de los niños. A través de las sesiones buscamos:
No. Las sesiones están pensadas para niños con o sin experiencia musical previa.
No pasa nada. No hace falta hacerlo todo. Observar, escuchar o explorar de otra manera también forma parte de la experiencia.
Sí, pero no es necesario que dirijáis la actividad. La idea es que podáis acompañar, participar, observar y disfrutar con los niños. Yo guío las propuestas y vosotros formáis parte de la experiencia.
No es una clase de lenguaje musical ni busca prepararlos para aprender un instrumento. Es un espacio de experimentación y descubrimiento a través de la música, el juego y el movimiento.
Cada sesión dura 45 minutos.
Ropa cómoda que permita moverse con libertad.